Una nueva ofensiva rusa con drones y misiles golpeó instalaciones energéticas de Ucrania y provocó cortes de emergencia de electricidad en Kiev y otras regiones.
Rusia lanzó este miércoles una de sus mayores ofensivas recientes contra la infraestructura energética de Ucrania, con ataques concentrados en instalaciones de generación y distribución eléctrica en Kiev y otras zonas del país.
De acuerdo con autoridades ucranianas citadas por Reuters, la ofensiva involucró cerca de 190 drones y misiles balísticos. Los ataques dejaron al menos siete personas muertas, entre ellas un niño, y obligaron a implementar cortes de emergencia de electricidad en Kiev y tres regiones cercanas.
La ofensiva ocurre mientras Ucrania se prepara para el invierno, una etapa especialmente sensible debido a los daños acumulados en su sistema energético durante la guerra. El temor de las autoridades es que nuevos ataques contra centrales eléctricas y redes de distribución afecten el suministro de electricidad y calefacción.
El Gobierno ucraniano ordenó revisar los sistemas de respaldo energético, mientras los servicios de emergencia continúan atendiendo los daños provocados por los bombardeos.
La escalada también tuvo repercusiones fuera de Ucrania. Un dron llegó hasta territorio de Moldavia y provocó movimientos de aeronaves de países de la OTAN, entre ellos Polonia y Rumania.
El conflicto entre Rusia y Ucrania entra así en una nueva fase de presión sobre la infraestructura civil, con el invierno como uno de los principales factores de preocupación para Kiev.

