
Liquidación de EPS en Colombia: una crisis que redefine el sistema de salud
El sistema de salud colombiano atraviesa una profunda transformación marcada por la liquidación, intervención y reorganización de varias Entidades Promotoras de Salud (EPS), en medio de una crisis financiera y operativa sin precedentes que afecta a millones de usuarios en todo el país.
En 2026, el panorama se ha agudizado con la expedición del Decreto 0182 por parte del Ministerio de Salud, una medida que ha abierto la puerta al traslado de millones de afiliados entre EPS como parte de un reordenamiento del sistema. Según estimaciones, más de 6,5 millones de usuarios podrían ser redistribuidos entre aseguradoras, en muchos casos sin una decisión directa del afiliado .
Este proceso ocurre en paralelo a la liquidación o debilitamiento de varias EPS, motivado principalmente por su inviabilidad financiera. Informes recientes evidencian que el sistema cerró 2025 con pérdidas superiores a los 7,3 billones de pesos y un patrimonio negativo cercano a los 15,8 billones, reflejando un deterioro estructural acelerado . En algunos casos, el desbalance financiero de ciertas entidades ha sido catalogado como “inviabilidad estructural”, con deudas que superan los 20 billones de pesos .
Las consecuencias ya se sienten en la atención a los usuarios. El aumento de quejas, retrasos en la entrega de medicamentos, cancelación de servicios y dificultades para acceder a citas médicas evidencian el impacto directo de la crisis. Solo en 2025, las quejas en algunas EPS crecieron más del 100 %, mientras clínicas y hospitales han enfrentado embargos por falta de pago .
El Gobierno nacional, liderado por el presidente Gustavo Petro, ha defendido las medidas como necesarias para depurar el sistema y garantizar el derecho a la salud. Desde el Ejecutivo se ha insistido en que no se asumirán las deudas de las EPS privadas y se ha señalado la existencia de irregularidades y posibles actos de corrupción en el manejo de recursos públicos .
Sin embargo, distintos sectores han alertado sobre los riesgos de una liquidación masiva sin una transición adecuada. Organizaciones del sector salud advierten que decisiones apresuradas podrían agravar problemas como la interrupción de tratamientos, el colapso de hospitales y mayores dificultades en la prestación de servicios .
A esto se suma que la crisis no es coyuntural. Desde el propio Ministerio de Salud se ha reconocido que el sistema enfrenta fallas estructurales derivadas del modelo de aseguramiento vigente desde hace más de tres décadas, el cual ha generado inequidades en el acceso, problemas de financiación y debilidades en la atención .
En este contexto, la liquidación de EPS no solo representa una medida administrativa, sino un punto de inflexión en el modelo de salud colombiano. Mientras el Gobierno avanza en su apuesta de transformación, millones de ciudadanos permanecen en la incertidumbre sobre la continuidad y calidad de su atención, en medio de un sistema que busca reinventarse sin dejar de prestar un servicio esencial.









