Este lunes el presidente de EE.UU dio luz verde al gobierno ucraniano para la utilización de material de guerra contra territorio Ruso, más específicamente misiles ATACMS (Sistemas de Misiles Tácticos del Ejército), por sus siglas en inglés (pronunciado “attack ’ems”). Los cuales probablemente se usen contra soldados rusos y norcoreanos en la avanzada rusa o en la región de Kursk.

Zelenski lleva años presionando a Estados Unidos para recibir la autorización, que sorpresivamente llega en los últimos meses del gobierno de Biden, entregando prácticamente en manos del recién elegido presidente Donald Trump, las consecuencias políticas que se deriven del uso de dichas armas.

¿Qué son los ATACMS?

Los ATACMS son misiles balísticos de corto alcance que pueden alcanzar objetivos a 350 kilómetros de distancia con una ojiva que contiene cerca de 170 kilos de explosivos. Dichos misiles balísticos vuelan por encima de la atmósfera para combinar su propulsión con la atracción gravitacional, logrando así velocidades increíblemente altas.

Pueden dispararse con los equipos móviles HIMARS que Estados Unidos ya ha proporcionado a Ucrania anteriormente.

El misil ATACMS se desarrolló en la década de 1980 para destruir objetivos soviéticos en lo profundo de las fronterizas en una época en la que EE.UU centraba su operación armamentística principalmente en “bombas tontas” y municiones no guiadas. Dicho armamento ya ha sido usado por el ejército estadounidense que disparó unos 30 ATACMS en 1991 durante la operación Tormenta del Desierto, para atacar las lanzaderas de misiles balísticos de medio alcance y los emplazamientos de misiles tierra-aire de Irak.

¿Desde cuando tiene Ucrania los misiles?

En 2023 Joe Biden accedió a suministrar varios centenares de ATACMS con la condición de que fueran usados en territorio ucraniano ocupado por el ejército rojo, incluida la península de Crimea. En ese sentido es probable que ya Ucrania haya desgastado gran parte del arsenal que, según los analistas, se usaría principalmente para una operación a gran escala en Kursk, región en la que según diversas fuentes, Rusia planea una gran ofensiva para recuperar posiciones en su propio territorio.

Rusia por su parte expresó que las relaciones entre EE.UU y la Federación Rusa, se verían irrevocablemente dañadas. Viacheslav Volodin presidente de la Duma Estatal, enunció además, que el uso de dicho armamento no cambiaría el panorama para Ucrania, sino que por el contrario habilitaría el uso de nuevo armamento contra Ucrania, recrudeciendo las consecuencias que el país eslavo ha sufrido.