A raíz de la reforma tributaria tumbada en el congreso, se ha desplegado una ola de acusaciones al gobierno por cuenta de las medidas que el ejecutivo ha tenido que proyectar con el fin de hacer frente al recorte presupuestal destinado al funcionamiento del Estado. Acusaciones de derroche y mala gestión por estos días llenan las páginas de los medios tradicionales.

Por ejemplo, el portal La silla vacía, publicó un contenido en el que hace críticas al gobierno en ese sentido, lo cual ha sido contestado por el presidente Gustavo Petro, quien en su contestación pone en contexto, cuál es el gasto de funcionamiento del Estado.

Aquí la respuesta del primer mandatario, tonada de su cuenta oficial de X:

 

He leído con detenimiento al periodista que nos cubre desde la silla vacía y su manera de desinformar la opinión pública El periodista trata de profundizar la narrativa de la oposición acerca fe la crisis fiscal, con la narrativa del “gobierno derrochón” y ocultar el sobrendeudamiento irresponsable del gobierno Duque Por ejemplo, muestra el pago a Ecopetrol desde el presupuesto, cerca de 40 billones de pesos en dos años destinados a cubrir la deuda por gasolina, como si fuera un exceso de nómina, oculta el dato, porque contablemente es un gasto de funcionamiento. O, incluso, dentro del empleo público, confunde el crecimiento de empleo público con incremento de gastos de nómina. El gasto de nómina crece en mi administración no porque crezca el empleo público civil, sino porque crece el salario nominal por el periodo de inflación que vivimos en los años 2022 y 2023. Es decir porque la ley ordena que el salario mantenga su poder adquisitivo y esto impacta directamente y por ley en los salarios y las pensiones, éstas ultimas son el mayor gasto de funcionamiento del gobierno, después del pago de la deuda pública. Ni aparece la palabra pensiones en el análisis del periodista, pero se entiende por qué. ¿Por qué el presupuesto tiene como principal gasto de funcionamiento, las pensiones? Por un mal sistema pensional que he reformado para hacerlo más sostenible, basado en la producción y la productividad y no en la tasa de interés y el presupuesto. El mayor gasto de nómina del gobierno nacional es el del empleo de la fuerza pública, pago a policías y militares. Ocupa la mayor parte de la nómina y de lejos. Y es cierto que hemos aumentado empleo allí. Hay más policías y soldados en Colombia. Es el costo de “hacer trizas la paz” y es el costo social de la seguridad. No recomendaría ahora disminuirlo. Pero no hay una sola frase del periodista al respecto. Los periodistas de derecha no lo mencionan porque significaría que la derecha le pide al gobierno reducir la policía y el ejército. Prefieren, con la doble moral de siempre, no llamarlos héroes como en sus discursos, sino burocracia en sus análisis. Pues sí, lo confieso, he aumentado de manera sustancial las remuneraciones de los soldados de Colombia y abro los ascensos en la policía.¿Por qué? Porque el que arriesga la vida por los demás debe obtener de los demás, al menos dignidad salarial. Creo que un ser humano que viva bien, ejerciendo su tarea de seguridad, no cometerá violaciones de derechos humanos como en el pasado, será más firme contra la corrupción y ayudará a construir un mejor país. Ahora si el periodista en mención, acepta que las pensiones, como ordena la ley, deben conservar su poder de compra y que hay que mejorar el servicio humano de la policía y el ejército, entonces se queda sin discurso. El gobierno no es derrochón, sino humano y muy responsable con las finanzas; y la disminución de la inversión pública no es sino la articulación de la regla fiscal que Duque se inventó y la deuda enorme que Duque nos dejó Ninguna de estas dos razones, ni de vainas, son analizadas por el artículo en mención. Perdería el periodista el empleo. Los patrocinadores de la Silla no toleran tamaña heterodoxia. La verdad se pliega al poder En solo dos años pagamos 40 billones del presupuesto al fondo de combustibles, nunca estuve de acuerdo con ello y es lo que me separó de Ocampo, pero se pagó, y, además, pasamos de pagar una deuda de 70 billones al año, a una de 110 billones para el 2025. Estas cifras de por si lo explican todo. Un incremento de pagos de deuda de 70 billones de pesos anuales, en apenas dos años, es la causa de la crisis fiscal, que quise palear de la manera más sana, de acuerdo a la teoría económica: con nuevos ingresos provenientes de la economía fósil: carbón y petróleo, pero que la corte constitucional y después el congreso de la república, impidieron. Los últimos por salvar a los dueños de los juegos de suerte y azar ilícitos.