
Futuro ministro de Hacienda anticipa un recorte de $60 billones para sanear las finanzas públicas
A poco más de un mes del inicio del nuevo gobierno, el ministro de Hacienda designado, Miguel Gómez Martínez, comenzó a delinear la estrategia económica que impulsará la administración de Abelardo de la Espriella. En sus primeras declaraciones públicas, aseguró que el Estado deberá realizar un ajuste cercano a $60 billones, una cifra que calificó como necesaria para corregir el deterioro de las finanzas públicas.
Según explicó Gómez, la prioridad será disminuir el gasto del Gobierno antes que plantear nuevos impuestos. El economista sostuvo que el margen fiscal es reducido y que será necesario revisar el funcionamiento de distintas entidades, así como el destino de los recursos públicos, con el propósito de recuperar la estabilidad de las cuentas nacionales y fortalecer la confianza de inversionistas y mercados.
El futuro ministro también advirtió que este proceso implicará decisiones difíciles. Entre ellas, señaló que varios contratos temporales suscritos por la administración saliente podrían no ser renovados debido a las restricciones presupuestales. Al mismo tiempo, defendió una estructura estatal más eficiente y reiteró que el nuevo gobierno buscará impulsar el crecimiento económico mediante el fortalecimiento del sector productivo y la inversión privada.
Las declaraciones representan el primer adelanto concreto de la política económica que buscará implementar el gobierno de Abelardo de la Espriella a partir del 7 de agosto. De confirmarse un ajuste de esa magnitud, el país enfrentaría uno de los programas de austeridad más ambiciosos de los últimos años, con efectos que podrían sentirse tanto en el funcionamiento del Estado como en la ejecución del gasto público.








