Las precipitaciones presentadas en la tarde del sábado y lunes festivo afectaron los
cronogramas establecidos para el desmonte del puente de la carrera Séptima con calle 100, ya que ponían en riesgo la seguridad de los trabajadores de obra, quienes en todo momento deben manipular equipos electrónicos, entre otros riesgos.
Las actividades de desmonte de este puente estaban programadas para realizarse a
mediados de noviembre; sin embargo, con el fin de adelantar los cronogramas, se trató de avanzar durante este fin de semana se receso, cuando el tránsito de personas y vehículos se reduce considerablemente en la zona.
Si los factores climáticos lo permiten, los trabajos de desmonte continuarán durante las
noches de esta semana y el próximo fin de semana. Esta situación no afecta los cronogramas ni genera sobrecostos para la obra.
Las fuertes lluvias presentadas en la tarde del sábado y lunes festivo afectaron los cronogramas de actividades proyectadas para el desmonte del puente de la carrera Séptima con calle 100, debido a que ponían en riesgo la seguridad de los trabajadores del proyecto.
“Desde el viernes no hemos parado de trabajar; sin embargo, la lluvia no nos ha permitido avanzar como teníamos proyectado. El personal ha tenido que parar en diferentes momentos, porque gran parte del equipo de trabajo es eléctrico y eso genera un alto riesgo para las personas que están trabajando en esta obra. Para nosotros lo más importante siempre va a ser la seguridad, no solo de las personas que trabajan en la obra, sino, por supuesto, de los transeúntes y vehículos que transitan por esta zona”, indicó Orlando Molano, director del IDU.
Las fuertes lluvias obligaron a suspender las actividades en diferentes momentos durante este puente festivo, por lo que representaban un alto riesgo para el personal en campo que debía manipular en todo momento equipos eléctricos. Pese a esta contingencia, el contratista reforzó el personal, los equipos y los protocolos de seguridad para tratar de avanzar con los trabajos, incluso con la expectativa de la disminución de las lluvias durante la noche y la madrugada del lunes festivo. Finalmente, se alcanzaron a desmontar dos vigas de aproximadamente 35 toneladas cada una y 19 metros de longitud.
Para la Administración del alcalde, Carlos Fernando Galán, la protección de quienes trabajan en las obras y de los ciudadanos que transitan por la zona es la prioridad, por ello, durante esta semana, si el factor clima lo permite, las labores de desmonte continuarán en horario nocturno, e incluso, durante el próximo fin de semana.
“Este desmonte del puente estaba programado para noviembre. Como nosotros nos
comprometimos a que este puente esté habilitado en un año, lo que estamos haciendo es
adelantar el trabajo. Esta situación no representa retrasos, ni sobrecostos para la obra”, aclaró
el director Molano. Para el desmonte del puente, inicialmente se contempló el retiro de una viga por noche, sin embargo, buscando disminuir los tiempos de intervención y el impacto en la movilidad del sector, se tomó la decisión técnica de concentrar e intensificar los trabajos durante el último fin de semana de receso escolar, aprovechando la disminución del flujo vehicular. Frente a las variaciones actuales del clima, las actividades continuarán durante esta semana.

