
El Tribunal Superior de Barranquilla sumó este miércoles una nueva condena al exjefe paramilitar Salvatore Mancuso por su responsabilidad en más de 1.300 hechos delictivos ocurridos entre 1999 y 2004, entre ellos 568 homicidios, informó este miércoles la Fiscalía. La Sala de Justicia y Paz, instancia especial encargada de juzgar el fenómeno del paramilitarismo, decidió declarar culpable a Mancuso, quien figuraba para la época como comandante del Bloque Catatumbo, en Norte de Santander, por los hechos mencionados
Entre estos hechos son incluidos por el tribunal, las masacres de Villa del Rosario, Arboledas, Los Patios, El Tarra y Tibú. Así como 55 casos de desaparición forzada, la mayoría de población civil y personas protegidas, y de las que actualmente muchos siguen en estado de desaparición. La mayoría de hechos por los que se le condena, están relacionados con desplazamiento forzado.
«Para la Fiscalía, las diferentes estructuras armadas del Bloque Catatumbo, por directriz de los máximos cabecillas, adoptaron patrones de macrocriminalidad constitutivos de crímenes de guerra y de lesa humanidad, como masacres, homicidios selectivos, desapariciones forzadas, desplazamientos forzados, secuestros, amenazas y accesos carnales violentos», se lee en el comunicado de la Fiscalía
Mancuso fue condenado a 480 meses de prisión, mientras que otros sentenciados del mismo grupo armado recibieron entre 240 y 480 meses de prisión. Todos ellos, deberán pagar multas y tendrán que reparar patrimonialmente los daños morales y materiales causados a las víctimas acreditadas en el proceso.
El exjefe paramilitar, quien está investigado en Colombia por más de 75.000 crímenes como líder de las AUC, el grupo al que más homicidios se le atribuyen durante el conflicto armado, llegó a Colombia el pasado 27 de febrero para rendir cuentas ante las salas de Justicia y Paz, tras ser deportado de Estados Unidos donde cumplió una condena de 15 años por narcotráfico y recientemente ha sido nombrado por sus apariciones públicas en eventos simbólicos con víctimas e incluso por su nombramiento como gestor de paz, labor que le compromete a realizar acciones concretas en la búsqueda de paz para las regiones que en otro tiempo azotó.
La libertad condicional con la que cuenta Mancuso hasta la fecha, no ha sido revocada. Esperaremos las actualizaciones del proceso que involucra uno de los episodios más dolorosos de la historia reciente: el paramilitarismo.







