Putumayo: así se gestiona hoy el territorio
El Putumayo llega al último trimestre de 2026 con un gobierno que tuvo que empezar a mitad de camino. Jhon Gabriel Molina Acosta, ingeniero de sistemas nacido en Mocoa, fue elegido gobernador el 23 de febrero de 2025 en elecciones atípicas, con 42.673 votos (39,83 %), después de que el Consejo de Estado anulara la elección de su antecesor, Carlos Andrés Marroquín, por doble militancia.
Su hoja de ruta es el Plan de Desarrollo Departamental “Putumayo, un Gobierno en Serio” 2025-2027, adoptado por la Asamblea mediante la Ordenanza 940 del 25 de julio de 2025. El plan absorbió 914 de las 3.440 iniciativas que las comunidades priorizaron en los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET), según el informe oficial de rendición de cuentas de paz publicado en mayo de 2026. Nueve de los 13 municipios del departamento son PDET.
Territorio y vías
Para comenzar, en términos de conectividad, las obras que cambian el mapa del Putumayo son nacionales. La concesión 4G Santana–Mocoa–Neiva llegó al 92,80 % de avance al 30 de junio de 2026, según el informe de rendición de cuentas de la ANI. La variante San Francisco–Mocoa, que reducirá de 3,5 horas a 45 minutos el paso entre el Alto y el Medio Putumayo, avanza en dos frentes con cerca del 30 % de ejecución; Invías proyecta terminarla en 2030, con 12,2 km nuevos y 33 puentes. A eso se suma la adjudicación, en marzo de 2026, del corredor El Estanquillo–Popayán por $8,82 billones, que la ANI presenta como obra esperada por más de 50 años en el sur, Putumayo incluido.
Ahora bien, la escala departamental es otra. En 2025 la Gobernación terminó obras viales PDET que suman unos 2,7 km: mantenimiento de vías terciarias en Orito y placa huella en caminos ancestrales de resguardos Nasa y en Puerto Ospina (Puerto Leguízamo). Del total invertido en iniciativas PDET ese año ($99.331 millones), transporte recibió apenas $1.033 millones. El propio informe reconoce que la implementación sigue siendo “reactiva” sin una partida anual fija.
Ambiente: la selva sigue siendo la deuda mayor
Con respecto al tema de ambiente, el dato más duro del año llegó del Ideam el 31 de julio de 2026: Putumayo perdió 8.961 hectáreas de bosque en 2025 y fue el departamento donde la deforestación creció más en términos porcentuales, en contravía de la estabilidad amazónica. El Ideam asocia esa dinámica a la expansión de cultivos de coca, la praderización para acaparar tierras y en menor medida, la tala y la minería ilegal..
Sin embargo, hay una señal de alivio, aunque parcial, en el segundo trimestre de 2026, el boletín de detección temprana del Ideam registró 156 hectáreas menos en Putumayo que en el mismo periodo de 2025 y por primera vez desde 2016 no se consolidó ningún núcleo activo de deforestación en el país. Aun así, Puerto Guzmán, Puerto Caicedo, Puerto Asís y Orito siguen entre los 25 municipios con más alertas.
Es así como la respuesta departamental pasa por el campo: el convenio de cacao agroforestal con la Agencia de Renovación del Territorio (311 productores en nueve municipios) y 26 iniciativas ambientales PDET incorporadas al plan. El otro frente es el cobre: el gobernador ha dicho que rechaza el proyecto minero que la empresa minera de origen canadiense Libero Cobre explora en la cuenca alta del río Mocoa, un debate que divide a la capital entre la promesa de empleo y el riesgo para el agua.
Turismo: más camas que turistas medidos

En cuanto al turismo, la visita a la naturaleza es la apuesta económica más repetida en el discurso oficial, y los registros mercantiles la respaldan. Según el estudio económico 2025 de la Cámara de Comercio del Putumayo, el sector cerró el año con 2.096 empresas, el número más alto de la década. El departamento suma 3.619 habitaciones y 4.399 camas, con capacidad para 5.689 huéspedes simultáneos; Mocoa concentra un tercio de esa oferta.
En 2025 hubo 135 nuevas inscripciones y 493 renovaciones en el Registro Nacional de Turismo. La estrategia “Pasaporte Putumayo” promociona 67 atractivos en los 13 municipios, y el programa Conecta Putumayo, lanzado en diciembre de 2025 por el Ministerio TIC con la Gobernación, digitalizó 90 atractivos y capacitó a 60 operadores en la plataforma Kunare.
Sin embargo, el punto débil es la medición y la permanencia, no hay una cifra oficial consolidada de visitantes, y apenas el 29 % de las empresas turísticas creadas en 2020 seguía activa en 2025. El plan departamental incluye 27 iniciativas de apoyo financiero a la competitividad turística.
Educación: donde va la mayor parte del dinero
Lo que refiere a la educación se lleva la mayor tajada de la inversión. De los $99.331 millones ejecutados en iniciativas PDET en 2025, $75.833 millones fueron a este sector, alimentación escolar para 58.263 estudiantes, transporte para 11.937 alumnos rurales y apoyo pedagógico a 1.387 estudiantes con discapacidad en 156 sedes.
El año escolar 2026 arrancó con 67.023 estudiantes matriculados, el 94,3 % de la meta, según el Ministerio de Educación. Para el Programa de Alimentación Escolar el departamento debe contar este año con $86.122 millones entre todas las fuentes; a 30 de abril atendía a 55.334 estudiantes, el 87,6 % de la matrícula, y el Ministerio anunció acompañamiento para corregir fallas detectadas en el servicio. En educación superior, la nueva sede de Ingenierías del Instituto Tecnológico del Putumayo en Mocoa recibió una dotación de $9.147 millones, entregada en articulación con la Gobernación.
Aunque, según la Fundación Empresarios por la Educación, con datos del MEN, la cobertura neta fue de 80 % en 2024, 8,2 puntos por debajo del promedio nacional, y la deserción, de 6,5 %. El puntaje Saber 11 llegó a 246 puntos en 2024, su máximo en siete años. El propio informe oficial reconoce que el pilar de educación rural es de los más rezagados en el PDET.
Empleo y economía: el cacao contra la coca
Con respecto a la economía en la región, el empleo sigue siendo el indicador que más pesa. Mocoa cerró 2024 con una tasa de 26,3 %, la tercera más alta entre las capitales, según el DANE; en marzo de 2025 seguía en 24,7 %, casi el triple del promedio nacional, que cerró ese año en 8,9 %.
El tejido empresarial crece, pero es frágil. El departamento tenía 12.747 empresas activas en 2025, un 2 % más que en 2024; el 98 % son microempresas, el 74 % de las nuevas solo genera autoempleo y apenas 34 de cada 100 sobreviven cinco años. En el Índice Departamental de Competitividad 2025, Putumayo subió un puesto, hasta el 27 entre 33, con 3,82 sobre 10.
La apuesta productiva más grande es el cacao como sustitución de cultivos ilícitos. El convenio con la Agencia de Renovación del Territorio suma 12.732 millones (1.000 millones de la Gobernación) para 311 productores en nueve municipios, con sistemas agroforestales y plantas de transformación. En paralelo, más de 3.400 familias se vincularon entre enero y febrero de 2026 al programa nacional de sustitución voluntaria RenHacemos. A la economía digital apunta el convenio con el MinTIC para llevar fibra óptica e internet gratuito durante un año a 4.120 hogares, con una inversión de $29.000 millones.
Lo que falta
En definitiva, a la administración de Molina le quedan catorce meses y el propio balance oficial marca las tareas pendientes. De las 3.440 iniciativas PDET del departamento, el gobierno movilizó 104 con proyectos en 2025. El pilar de reconciliación y paz es el más rezagado, y la obra de 165 unidades sanitarias en zona rural de San Miguel, financiada con $5.283 millones de regalías para la paz, figura como suspendida.
El contexto humanitario sigue pesando: a enero de 2026, el departamento registraba 158.825 víctimas del conflicto, el 41 % de su población, y los municipios en riesgo alto de victimización pasaron de cinco a siete. La Gobernación reporta, sin embargo, una reducción del 50 % en los eventos masivos de desplazamiento entre 2024 y 2025.
Es así como el Putumayo de 2026 es un territorio con más empresas, más aulas dotadas y grandes vías a punto de terminarse, pero también con la deforestación más acelerada de la Amazonía y un desempleo que triplica el nacional. La diferencia entre un gobierno “en serio” y uno de buenas intenciones se medirá en si logra convertir el cacao, el turismo y la escuela en alternativas reales a la coca antes de diciembre de 2027.

