HID Global apuesta por una nueva generación de control de acceso basada en biometría e identidad digital.
HID Global apuesta por una nueva generación de control de acceso basada en biometría e identidad digital.
La compañía, con más de 35 años de experiencia, fortalece su presencia en Latinoamérica con soluciones de reconocimiento facial, autenticación múltiple y credenciales móviles.
La transformación digital también está cambiando la manera en que las organizaciones protegen sus instalaciones. El tradicional uso de tarjetas de acceso comienza a complementarse con tecnologías biométricas, dispositivos móviles y sistemas de gestión de identidad.
En este escenario, HID Global, compañía perteneciente al grupo ASSA ABLOY, viene consolidando una estrategia que combina experiencia, innovación e integración tecnológica.
Diego Páez, gerente de Ventas para la región Central LAM de HID Global, que comprende Centroamérica, el Caribe, la región Andina y la distribución desde Florida para Latinoamérica, explica que uno de los principales diferenciales de la compañía es desarrollar dispositivos capaces de integrarse con soluciones de terceros.
“La gran diferencia de nosotros es que nuestra solución es de control de acceso”.
— Diego Páez, HID Global

Reconocimiento facial con doble autenticación
KiUno de los nuevos frentes de HID Global es el reconocimiento facial aplicado directamente al control de acceso. La propuesta busca ir más allá de la identificación de una persona mediante su rostro, permitiendo combinar la biometría con las credenciales físicas que la compañía ha desarrollado durante décadas.
Esta posibilidad de utilizar rostro más tarjeta permite establecer esquemas de doble autenticación para instalaciones que requieren mayores niveles de seguridad.
La tecnología se incorpora a través de Amico, línea de reconocimiento facial de HID Global, diseñada para integrarse con diferentes plataformas del mercado.
La compañía ya cuenta con integraciones con actores como Johnson Controls, Genetec, ASSA ABLOY y Avigilon, entre otras empresas del sector.
Amico está disponible en versiones de 3,5 y 7 pulgadas, esta última con capacidades adicionales de audio bidireccional.
“El sistema de reconocimiento facial no solamente captura una imagen; la convierte en unos algoritmos, en un template seguro, sino que te permite hacer dobles o triples autenticaciones”.
— Diego Páez
El celular como credencial de acceso
La otra gran apuesta de HID Global es Mobile Access, solución que la compañía desarrolla desde hace más de una década y que responde a una tendencia cada vez más evidente: utilizar el teléfono móvil como una credencial digital.
A diferencia de una tarjeta física, que debe producirse, personalizarse, transportarse y entregarse, las credenciales móviles pueden ser administradas desde plataformas virtuales.
El modelo funciona mediante suscripciones de uno, tres o cinco años y permite a las organizaciones asignar, revocar y reutilizar licencias de acuerdo con las necesidades de cada usuario.
Para Páez, la verdadera diferencia está precisamente en la gestión.
“La gestión es lo que marca la real diferencia entre la credencialización física y la credencialización móvil”.
Seguridad y experiencia de usuario
Mobile Access también puede integrarse con Apple Wallet y Google Wallet, llevando la credencial de acceso a plataformas que millones de personas ya utilizan diariamente.
La incorporación de tecnologías como la tokenización y el aprovechamiento de determinadas funciones de los dispositivos móviles busca fortalecer la seguridad, pero también simplificar la experiencia.
Así, HID Global plantea una evolución del control de acceso en la que la tecnología no solamente debe impedir accesos no autorizados, sino también facilitar la interacción entre las personas y los sistemas.
Hacia un ecosistema de identidad segura
El mercado está avanzando desde el concepto tradicional de “tarjeta para abrir una puerta” hacia un ecosistema mucho más amplio, donde convergen biometría, dispositivos móviles, credenciales digitales, autenticación múltiple y plataformas de gestión de identidad.
La apuesta de HID Global está en integrar esas tecnologías y permitir que puedan convivir con las infraestructuras existentes.
Más que reemplazar de manera inmediata los sistemas tradicionales, la compañía propone ampliar sus capacidades: combinar una tarjeta con el rostro, utilizar el teléfono como credencial y administrar digitalmente las identidades.
El desafío, como plantea Diego Páez, es lograr que seguridad y experiencia de usuario dejen de ser conceptos opuestos.
En esta nueva etapa, controlar el acceso ya no significa únicamente determinar quién puede entrar. Significa saber quién es la persona, cómo verificar su identidad, qué nivel de seguridad requiere cada espacio y cómo administrar esa identidad de manera eficiente y segura.
Y es precisamente allí donde HID Global busca posicionarse: en la construcción de una nueva generación de control de acceso basada en la identidad segura, la integración tecnológica y la transformación digital.