¿Doble rasero? Las críticas aumentan en EE. UU. tras la salida en cadena de mujeres del gabinete de Trump

Washington — La reciente destitución de Kimberly Guilfoyle como embajadora de Estados Unidos en Grecia —anunciada sorpresivamente en plena transmisión de televisión— ha vuelto a encender el debate político en Washington. Lejos de ser un caso aislado, su salida se suma a una tendencia que analistas y legisladores califican de inusual: las figuras de alto perfil que han abandonado el segundo mandato del presidente Donald Trump son, de manera abrumadora, mujeres.

Un éxodo de un solo género

En la primavera, cuatro funcionarias de peso en el nivel de gabinete renunciaron o fueron despedidas en un lapso de apenas tres meses:

Todas ellas fueron reemplazadas posteriormente por hombres. Expertos en nombramientos presidenciales, como la investigadora Kathryn Dunn Tenpas, han señalado que es sumamente atípico que las primeras bajas de una administración provengan de un solo género.

¿Criterio de mérito o vara distinta?

Mientras la Casa Blanca defiende que los cambios responden estrictamente a la capacidad de los funcionarios para cumplirle al pueblo estadounidense y que la administración no se rige por políticas de identidad, los críticos apuntan a un doble rasero.

Voces de la oposición demócrata, como las representantes Alexandria Ocasio-Cortez y Jasmine Crockett, han cuestionado que las funcionarias mujeres sean apartadas con rapidez ante controversias, mientras que funcionarios masculinos señalados por escándalos severos han recibido “aterrizajes suaves” o se mantienen en sus cargos.

Entre los casos mencionados por la oposición figuran el director del FBI, Kash Patel, cuestionado por el uso de recursos de seguridad; el secretario de Comercio, Howard Lutnick, vinculado a archivos del caso Jeffrey Epstein; y el secretario de Defensa, Pete Hegseth, tras filtrar involuntariamente información delicada. Aunque algunos de estos hombres han enfrentado medidas disciplinarias menores o reasignaciones diplomáticas, el peso de las salidas definitivas ha recaído mayoritariamente sobre las mujeres del equipo.

Voces en defensa del gobierno

Por otro lado, aliadas y estrategas del oficialismo, como May Mailman del Independent Women’s Law Center, defienden la presencia femenina en la administración. Destacan que figuras clave como Susie Wiles Susie Wiles (jefa de gabinete) y otras funcionarias recién confirmadas continúan ocupando espacios de máxima jerarquía, sosteniendo que su nombramiento y permanencia se basan pura y exclusivamente en sus cualificaciones profesionales.

A medida que avanza la administración, el debate sobre la equidad y los criterios de rendición de cuentas en los altos mandos de Washington continúa abierto en el centro de la escena política estadounidense.