Mano dura en el Caribe: Operación Blindaje 360 deja 72 capturados en Barranquilla bajo la supervisión directa de la Presidencia

Una ofensiva sin tregua contra las estructuras criminales sacudió este jueves a la capital del Atlántico. Bajo el liderazgo y supervisión directa del presidente Abelardo De La Espriella desde la sede de la Policía Metropolitana de Barranquilla, las autoridades ejecutaron la denominada Operación Blindaje 360, un golpe histórico que deja un balance de 72 personas capturadas y decenas de allanamientos simultáneos.

Un despliegue táctico contra el crimen organizado

El masivo operativo contó con la participación coordinada de 587 hombres de la Policía Nacional y el Ejército, quienes desarrollaron 50 diligencias de registro y allanamiento en puntos estratégicos de la ciudad. Las acciones estuvieron focalizadas en desarticular las finanzas y redes sicariales de estructuras narcoterroristas como el Clan del Golfo, Los Costeños, Los Pepes, Los del Freseo y Los Porteños, sindicadas de liderar la ola de extorsiones, homicidios y hurtos en la región.

Resultados contundentes del operativo

El balance final entregado por las autoridades tras la intervención detalla:

  • 72 capturas totales: 42 en flagrancia y 30 mediante órdenes judiciales. Entre los delitos imputados figuran concierto para delinquir, porte ilegal de armas, tráfico de estupefacientes y homicidio.

  • Incautación de material bélico: Decomiso de 17 armas de fuego, un fusil traumático, una granada y municiones de diverso calibre.

  • Golpe a las drogas: Confiscación de más de 5 kilos de marihuana, más de una tonelada o gramos significativos de cocaína (incluyendo la captura de un ciudadano extranjero con estupefacientes) y dosis de tusi.

El momento clave: El Gobierno confronta a los cabecillas

Uno de los momentos más comentados de la jornada se vivió cuando el propio mandatario nacional encaró a varios de los cabecillas capturados con una extensa trayectoria delictiva. Entre ellos destacó alias Ñoño, con más de 13 años dedicados al secuestro, la extorsión y el hurto, a quien el presidente le envió un mensaje directo de advertencia sobre el peso de la justicia institucional.

“En la era del Tigre, el miedo cambió de bando”, sentenció el Ejecutivo, reiterando que la política de seguridad nacional no se limita al diagnóstico, sino a la acción frontal para devolverle la tranquilidad a los ciudadanos del Caribe colombiano. Las autoridades confirmaron que este tipo de operativos focalizados continuarán replicándose de manera sorpresiva en todo el territorio nacional.